– MARBELLA –

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Acerca de la ciudad de Marbella

Superficie: 117 km2 atravesados por la autovía y la autopista de peaje llamadas del Mediterráneo, principales accesos al municipio y a 40 minutos del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.

 

Con una longitud de costa de 27,9 kilómetros y una anchura entre 3,5 y 5,5 km que se adentra por las laderas de Sierra Blanca.

 

Situación: Marbella está situada al sur de España, a orillas del mar Mediterráneo, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, perteneciendo a la provincia de Málaga. Está situada en el corazón de la Costa del Sol.

 

  • Latitud: 36º 30’ N
  • Longitud: 4º 53’ W
  • Altitud media: 24 metros sobre el nivel del mar
  • Padrón: 141.163 habitantes (el 30% aprox. son extranjeros).

 

Marbella es el segundo municipio más poblado de la provincia y el octavo de Andalucía y en su término municipal nos encontramos con dos núcleos principales de población: Marbella casco urbano y San Pedro Alcántara. El resto de la población se encuentra dispersa en multitud de urbanizaciones, destacando Nueva Andalucía y Las Chapas como grandes zonas residenciales.

 

Municipios Colindantes: Estepona, Benahavís, Istán, Ojén y Mijas.

 

Distancia a Málaga, capital de la provincia: 57 kilómetros.

 

Comunicaciones

 

  • Por carretera: Autovía del Mediterráneo A-7 y Autopista de la Costa del Sol, AP-7.

 

  • Por avión: El aeropuerto más cercano es el Aeropuerto de Málaga – Costa del Sol (Málaga), a 45 kilómetros, al que se puede acceder mediante autobús directo desde Marbella. El Aeropuerto de Gibraltar está situado a unos 75 km. aproximadamente.

 

  • Por tren: La estación de cercanías más próxima es la de Fuengirola, a 27 kilómetros, y la de larga distancia, la estación de tren María Zambrano, está situada en Málaga capital, a 57 kilómetros.

 

Clima

 

Marbella destaca por su clima privilegiado con una temperatura media anual en torno a los 19º C (66º F).

 

La coincidencia en el municipio marbellí de una serie de factores, hace que las condiciones climáticas generales de la Costa del Sol tengan aquí una peculiaridad especial conformando el llamado microclima marbellí. Tales factores son: su latitud, el estar situada en la ladera de Sierra Blanca, la influencia del Estrecho de Gibraltar y la presencia termo-reguladora del mar.

 

Fiestas y tradiciones

 

  • Feria y fiestas de San Bernabé: día 11 de junio, día del patrón. Esta fiesta servía como pretexto para visitar la Cruz de Humilladero y recordar el inicio cristiano de Marbella.

 

  • Romería de San Bernabé: domingo anterior a la feria.

 

  • Feria y fiestas de San Pedro Alcántara: una semana alrededor del día 19 de octubre, día de San Pedro Alcántara.

 

  • Fiestas locales: 11 de junio y 19 de octubre.

 

  • Fiestas de la Virgen del Carmen: fiesta marinera y procesión marítima de la Virgen del Carmen (patrona de la ciudad), 16 de julio.

 

  • Carnavales: febrero.

 

  • Semana Santa: marzo – abril, etc.

 

Marbella es una de las ciudades turísticas más importantes de la Costa del Sol y de toda España. Durante la mayor parte del año es centro de atracción del turismo internacional gracias, principalmente, a su microclima y sus infraestructuras turísticas.

 

Su pujante tejido empresarial y el atractivo inversor de las últimas décadas han generado una gran cantidad de equipamientos privados que elevan el número de servicios sanitarios, deportivos y de ocio. Así, Marbella está en las primeras posiciones en cuanto a número de clínicas privadas, infraestructuras deportivas – es la ciudad con más campos de golf- y colegios privados con una enseñanza de alta calidad.

 

Su carácter comarcal también hace que albergue muchos servicios públicos, tanto sanitarios como de ocio. A ello hay que sumar la amplia oferta turística tanto pública como privada. De hecho, es el municipio andaluz con más establecimientos hoteleros por habitante de Andalucía y posee uno de los puertos más lujosos de España, Puerto Banús, situado a seis kilómetros del núcleo urbano y que representa el 4º puerto deportivo del ranking mundial por costo de atraque.

 

Historia

 

Marbella fue primero minera, después agrícola y al final turística. Es una ciudad antigua y noble. Pero pocos saben que los primeros asentamientos datan del Paleolítico; que la profunda huella romana legó las termas de Las Bóvedas (única con estructura aérea) o la villa de Río Verde (cuyos mosaicos culinarios son excepcionales); que cuenta con uno de los monumentos visigodos más acreditados del país, la basílica paleocristiana de Vega del Mar; que los musulmanes ya la denominaron la “bien habitada” y levantaron una fortaleza que ha aguantado el paso del tiempo y que se convirtió en ciudad realenga, tachonada de miradores, con aristocráticos edificios, como el Hospital Bazán y conventos que mediaban en el rescate de los cautivos de la Berbería.

 

Es la Basílica de Vega de Mar la que prueba los asentamientos que se produjeron en esta zona y en los que los historiadores sitúan la antigua Cilniana. En el entorno se han encontrado a lo largo de distintas excavaciones, sepulturas y objetos de cerámica y metal.

 

Cuando la Marbella musulmana es tomada por los Reyes Católicos, la entrega de llaves se hizo ante una cruz que actualmente se guarda en un pequeño templete que está en calle Málaga: es la Cruz del Humilladero. A partir de ese momento el pueblo abandonó el recinto amurallado del castillo para extenderse por toda la zona.

 

Ya en el siglo diecinueve Marbella se convirtió en la capital nacional de la siderurgia con los primeros altos hornos de España: tres en la finca de La Concepción y tres en El Ángel, de las familias Heredia y Ejiró. Aquí se llegó a fabricar el 75 por ciento del hierro que se fundía en España procedente de la finca de El Peñoncillo, que se explotó hasta 1931. Finalmente, la industria siderúrgica se hundió por la competencia del norte (Vizcaya).

 

Paralelamente, Marbella se convirtió en pionera agrícola con las colonias del Marqués del Duero y, en menor escala, de El Ángel. A finales del siglo diecinueve el general Manuel Gutiérrez de la Concha, Marqués del Duero, diseñó San Pedro Alcántara, la mayor obra de colonización agrícola realizada en nuestro país por un particular sobre 10.000 hectáreas de terreno situadas entre los ríos Guadaiza y Guadalmansa. Fue una colonia dedicada al cultivo de la caña de azúcar y la remolacha, contando con su propio ingenio azucarero, edificio que se sigue conservando.

 

Marbella vivió antes y tras la guerra civil el hundimiento de su economía, que recuperó su pulso gracias a un fenómeno sólo olfateado por visionarios: el turismo. La transformación espectacular parte de 1940, aunque el gran despegue se inicia en 1943 con la llegada de Ricardo Soriano, el marqués de Ivanrey, que funda la Venta y Albergues del Rodeo. Se trataba de un complejo residencial, con urbanización aledaña, que marcaría el estilo y rumbo turístico de la ciudad. Ivanrey copió de Estados Unidos el bungalow, aunque bastante más rústico, semejante a las chozas campesinas. Imanta a artistas de la época, como Edgar Neville, Conchita Montes o Antonio “El Bailarín”, que apuestan por una Marbella idílica, con playas de dunas y con La Concha como perfil eterno, garante de su bondad climática.

 

La ciudad se transformó para albergar a los visitantes, las viviendas se remodelaron y cambió el valor del suelo. En la mayoría de los casos los propietarios vendían a otros promotores que hacían magníficos negocios. Como anécdota hay que señalar que los terrenos que se vendieron en la zona de Nagüeles por 13 millones de pesetas (algo más de 78.000 Euros) hoy son la zona conocida “Milla de Oro”. Se crean nuevos hoteles, como El Fuerte, el San Nicolás, Guadalmina o Salduba, y los emblemáticos Los Monteros y Don Pepe.

 

Mientras que todas estas operaciones se realizaban, llegaron a Marbella los primeros constructores de la “meca del turismo”: Alfonso de Holenlohe y José Banús. Este último acomete una promoción titánica con la mayor urbanización hasta entonces conocida en el país. Un macroproyecto bautizado finalmente por una de las partes del mismo, Puerto Banús, y que incluía varios hoteles (Hotel del Golf y Andalucía Plaza), campos de golf, plaza de toros, discotecas y un puerto deportivo que, desde su inauguración (a la que acudieron Grace Kelly y Rainiero de Mónaco), se convirtió en el más grande de Europa con una marina que imitaba a un típico pueblo andaluz.

 

Años después, en los 80, llegaron, como grandes inversores, los árabes. En esa época el rey Fahd construyó un palacio en la localidad sobre una gigantesca finca vallada y también se edificó la Mezquita de Marbella. Y llegaron los bancos árabes. Era una época que ayudó a difundir la imagen de meca de multimillonarios, de hombres y mujeres de negocios y de artistas de renombre mundial. A esa dinámica contribuyó Don Alfonso de Holenlohe quien comenzó a atraer a personajes hasta su hotel, el Marbella Club, personalidades como los Onassis, María Callas, los Duques de Windsor o Ava Gardner. Y Puerto Banús que ha albergado yates tan famosos como el del magnate Kassoghi con las letras Nabila en oro, o el del Conde de Barcelona, el Giralda. Un puerto cuya torre de operaciones destaca entre el caserío blanco que rodea a los yates y que cuenta con más de 900 puntos de atraque.

 

Durante lustros Marbella ha estado a la cabeza en inversiones extranjeras en España. Cuenta en su término y alrededores con una de las mejores infraestructuras de golf de toda Europa y cuatro puertos que potencian el turismo náutico. Es un pequeño paraíso natural aderezado con excelentes instalaciones de ocio, como es el caso del festival de música Starlite.

 

Para conocer Marbella lo mejor es pasear por sus calles. En el centro, un paseo por su Casco Antiguo que se puede iniciar en la calle Lobatas, donde las casas siguen teniendo dos plantas. Por allí, podemos recorrer la plaza del Santo Cristo y bajar por la calle Ancha hasta alcanzar el Puente de Ronda, que será el acceso a la popular plaza de los Naranjos, lugar visitado por miles de personas. Allí se encuentra la Casa del Corregidor, construida en el siglo dieciséis, fecha de la que data también el antiguo Ayuntamiento. A su lado se levanta un edificio que alberga la Casa Grande de Marbella y, junto a él, la ermita de Santiago, construcción del dieciséis que alberga las imágenes del Cristo del Amor y María Santísima de la Caridad, tallas que forman parte de la Semana Santa de Marbella.

 

También en el centro encontraremos la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, del siglo dieciocho, cuyas tres naves conducen al retablo del altar mayor desde donde se aprecia uno de los órganos más importantes de Andalucía. En un altar de caoba y plata descansa la Soledad con su manto negro, una de las tallas más antiguas de la Semana Santa. A la salida de la Encarnación, por la puerta lateral, llegamos a la conocida calle del Viento, callejuela estrecha y flanqueadas por paredes blancas, que nos conduce hasta el antiguo Hospital de Bazán que fue fundado por Don Alfonso Bazán (alcalde regidor de Marbella) en 1568. Era una casa levantada para atender a los más necesitados de la villa y que contaba con un artesonado mudéjar impresionante. Sin embargo, el paso del tiempo ha hecho que el edificio sea remodelado situándose en él el Museo del Grabado Español Contemporáneo, el más importante de España en cuanto a grabados. Siguiendo por esta misma calle nos encontramos con el Convento de los Trinitarios, ahora en ruinas pero que data del siglo XV cuando los Reyes Católicos decidieron su creación como fundación religiosa.

 

Abandonando ya la calle del Viento, podremos buscar las murallas del castillo que, según los últimos estudios, tiene origen romano. La parte más alta que se conserva es la que miraba al río, el arroyo de la Represa, que ahora está embovedado y era el que servía de foso al castillo. La leyenda cuenta que existen pasadizos que comunican la fortaleza con el mar.

 

Para seguir conociendo Marbella hay que ir por las calles de “El Barrio”, en su mayoría peatonales, lejos de la ostentación y con casas adornadas por flores en sus puertas y balcones, como las de la calles Luna, Sol y Lucero o las de San Cristóbal y San Ramón lugares que, desde su sencillez, ofrecen un imagen más serena de la localidad. Lugares a los que se unen otros rincones de la ciudad de enorme belleza, como la calle Aduar, que se empina suavemente. O “El Paseo de la Alameda“, el parque más antiguo de la localidad, un parque con árboles centenarios que fue lugar de la diversión y ocio para la Marbella de medianos a finales del siglo XX.

 

Lógicamente, Marbella vive del turismo, sobre todo de la hostelería y el comercio. En ella se mezclan hoteles de gran lujo con pensiones y hostales. Hay para todos los niveles económicos. Y junto a ellos los exclusivos restaurantes -Marbella es la ciudad andaluza con más estrellas Michelín- y tiendas en las que se dejan de ver los famosos. Pero también con populares “mercadillos” que llenan calles con puestos que ofrecen al visitante casi de todo.

 

Marbella, es un lugar extraordinario, donde conviven el lujo y las tradiciones, playas, sol, golf, restauración, naturaleza y mezcla de culturas. No se puede decir que se conoce la Costa del Sol si no se conoce Marbella.

Economía

Según datos de 2016 de la Agencia Tributaria, Marbella está entre los 25 municipios de mayor renta disponible por habitante de Andalucía.

 

El tejido empresarial según los datos del INE de 2018 está compuesto por 18.301 empresas, lo que supone el 14,87% del total de Málaga y evidencia el peso de la economía marbellí en la provincia y su dinamismo empresarial. El sector terciario de los servicios supone el 83, 36% de la economía, lo que constata la fuerza de la actividad turística frente al 14,57% de la construcción y la industria que apenas representa el 2%.

 

El número de establecimientos empresariales en 2017, último dato disponible según el Sistema de Información Territorial de Andalucía (SIMA) se sitúa en 18.659 de los cuáles el sector servicios representa el 84,68%, los establecimientos dedicados a la construcción representan el 12,61% y los dedicados a la industria, energía y agua el 2,71%. El 80,67% de ellos representa a microempresas con menos de 3 empleados y el 10,08% tenía una plantilla entre 3 y 5 empleados aunque existen 25 establecimientos que ocupan entre 100 trabajadores y 249 empleados.

 

Un informe del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA) de 2008, revelaba que Marbella era el municipio andaluz con mayor bienestar social tomando como referencia 14 variables agrupadas en cuatro grandes bloques: ingresos, servicios y equipamientos colectivos, acceso y calidad de la vivienda, y formación y educación.

 

Son muchas las estadísticas que ponen de relieve el dinamismo de la economía local pero hay algunos que merece la pena subrayar:

 

  • Concentra el mayor porcentaje de venta de productos de lujo en España: el 26% de un sector que movió 6.300 millones en 2017 (datos de la asociación Luxury Spain).

 

  • Es la 3ª ciudad de España, detrás de Barcelona y Madrid, con el precio de los alquileres más elevados (datos de TecnicaTasa de 2018).

 

  • Es la 4ª ciudad española con el mayor número de transacciones inmobiliarias per cápita (29 transacciones por cada 1000 habitantes

 

  • Se encuentra entre las 20 ciudades españolas con el mayor valor medio tasado de vivienda libre (2434 euros el m2) y 1ª de Andalucía según datos del Ministerio de Fomento en el primer trimestre de 2019.