Los retos de las ciudades y empresas ante la agenda 2030

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible se aprobaron, por parte de 193 países, en el marco de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en la sede de la ONU en Nueva York entre el 25 y el 27 de septiembre de 2015. Un total de 17 objetivos y 169 metas componen esta nueva guía del desarrollo global.

 

Laura Nistal.

España afronta el reto de cambiar su modelo productivo y hacer una profunda transición ecológica de la economía. Nuestro país tiene ventajas competitivas y capacidades para articular políticas públicas alrededor de la nueva agenda global de desarrollo sostenible y alcanzar así los objetivos previstos en la misma.

Se trata de un compromiso mundial, pero los ODS implican no sólo a la Administración Pública, también al sector privado. Actores sociales, empresas, universidades, centros de investigación, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil se están movilizando con responsabilidad, y alrededor de una visión compartida, para promover la sostenibilidad en el sentido más amplio.

El objetivo número 9 de la agenda se refiere a construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

Uno de los factores que mide el nivel de desarrollo de un país es el impulso de sus infraestructuras y su grado de industrialización. De hecho, el desarrollo de infraestructuras fiables, sostenibles y de calidad debe ser un estímulo para la recuperación económica, la calidad de vida y la creación de empleo y constituye, además, una garantía de vertebración territorial, cohesión social e igualdad de oportunidades.

Los ODS marcan las reglas del futuro y las empresas que no apuesten por ellos se quedarán fuera.

Los informes oficiales dicen que el 24% de las empresas españolas han incluido los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dentro de sus objetivos estratégicos, aunque solo el 22% ha establecido compromisos públicos y medibles.

Sin duda, llevarlos a cabo mejorará su posicionamiento, convertirá los problemas en oportunidades de negocio e innovación, las animará a asumir responsabilidades globales y será un factor clave para lograr mejores resultados en el futuro.

Por otro lado, el objetivo 11 marca lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

En 2030 habrá 5.000 millones de personas en núcleos urbanos y es necesario mejorar, por tanto, la planificación y gestión urbanas superando los problemas que existen para que sigan generando empleos y siendo prósperas sin ejercer presión sobre la tierra y los recursos.

Los problemas que enfrentan las ciudades, como la recogida y gestión segura de los desechos sólidos, se pueden vencer de manera que les permita seguir prosperando y creciendo y, al mismo tiempo, aprovechar mejor los recursos y reducir la contaminación.

El futuro se basa en ciudades con oportunidades, con acceso a servicios básicos, energía, vivienda, transporte, innovación y más facilidades para todos y estos serán temas que abordaremos en ‘Invest in Cities 2019’.